Campo de Fuerza · Pedro Gómez Egarra 
Curaduría: Luis Orozco 

La Torre alberga don naves uno gigante y uno mini, dos espacios simultáneos donde gravitan; el cielo y un silo de concreto. 

A casi 40 años de la llegada del hombre a la luna un cohete regresa a casa atraído magnéticamente por una torre que casi nació al mismo tiempo. 

Se trata de un performance y una instalación proyectadas para sitio especifico. La Música del Vía Crucis de Liszt intervenido, es decir ejecutado en sentido inverso, sirve como fondo para el lento arrastre de la gran nave en camino hacia su origen y punto de partida, el lugar señalado por la “X” es la escultura de Fonseca. 

La tarde–noche hace juego con la intervención con la ausencia de personas, el arrastre sucede mientras la ciudad esta vacía, sus habitantes están en pandemia restringidos por el gobierno de andar por las calles. 

Así todo sucede a la vista de tres personas y el propio Egaña.